Nuevas conexiones, nuevas tareas.

Me consta que hay quien sigue buscando a los estudiantes que desaparecieron de nuestras clases en los últimos años. Aquellos que achacaron la crisis en los centros privados a la gran crisis económica sin más, sin analizar si estaban haciendo algo mal, siguen usando esos materiales que ahora muchos vuelcan en sus cursos virtuales alardeando de haberse subido al tren de la innovación. A estos últimos les siguen funcionando con aquellos estudiantes que han entendido que lo moderno es llevar la clase del rellenahuecos y la clase magistral a Skype, Hangout o, en el colmo de la innovación tecnológica, a Periscope.

No se me malinterprete, pues no estoy haciendo mala crítica de todos aquellos profesores que buscan llevar el aprendizaje de los alumnos más allá del aula física. Hay mucha innovación y muchos conocimientos didácticos y tecnológicos detrás de varios de ellos, me consta, y se necesita que continúen en ese método de prueba y error en el que, lamentablemente, hoy en día estos compañeros innovadores en lo digital tienen que basar la parte principal de su formación y aprendizaje. Están abriendo un camino decisivo hacia una educación futura que, como ya hemos acordado aquí antes, se da por hecho.

La crítica -pretendidamente constructiva siempre que la hay en este blog- es hacia el uso de esos materiales de rellenahuecos, automatizados virtual o presencialmente y constituidos como herramienta principal del método utilizado para conseguir el objetivo ansiado: el aprendizaje. Decía Arthur C. Clarke que “cualquier profesor que pueda ser sustituido por una máquina, debería ser sustituido por una máquina”. Y es aquí donde está la respuesta a los profesores de los que hablaba al empezar esta entrada. Si un material puede ser consumido ante la pantalla de un ordenador en la comodidad de la propia casa o el sitio que se desee, ¿por qué sufrir la incomodidad de asistir a una escuela muchas veces alejada de nuestra residencia, con sillas incómodas, en horarios que pueden no resultarnos prácticos y con otras personas que, incluso, no nos facilitan el aprendizaje?

Cono de la Experiencia de Edgar Dale
Representación del calado del aprendizaje en sus distintas formas de presentación, según Edgar Dale, en su estudio sobre lo audiovisual.

Pues bien, en la primera entrada de esta serie que he arrancado recientemente sobre el cambio de enfoque en mis clases decía que el cambio se ha producido gracias a los nuevos manuales que hemos introducido en el centro en el que trabajo. Así, he tenido la oportunidad de deshacerme de gran parte de aquellos materiales basados en el estructuralismo para poder crear una clase distinta en la que los estudiantes pasaran de esas actividades de completa o repite a las de pregunta, produce y crea -pero de verdad, no exprimiendo la utopía del alumno perfecto-. Si os ha llamado la atención eso de que me he deshecho de “gran parte” y no de todos esos materiales, debo decir que a nadie por aquí se le debería escapar que en la era del posmétodo no se puede rechazar de plano algo que, en contextos determinados, funciona. Y es que se trata de generar un enfoque en el que la acción, la creación de prosumidores -o de “prosumirtadores”, como introduce Héctor Ríos en su webinar Prosumición en el aula ELE del módulo 4 de PDP ELE-, sea el verdadero motor del aprendizaje.

Hemos hablado ya de la emoción como clave para el aprendizaje y, pocos defenderán que las actividades estructurales en sí mismas son motivadoras, emocionantes -no se me ocurre más emoción en ellas que la del miedo al error en la respuesta-. Sin embargo, no podemos rechazar estas actividades de manera puntual cuando el estudiante quiere un refuerzo mecánico -muy lícito- en su aprendizaje. No nos olvidemos de la memoria como elemento indispensable para el aprendizaje -pese a aquellos que la denostan casi con la misma intensidad que los que defienden el uso de las TIC casi hasta para el saludo inicial en clase-. Por eso no las rechazo como un material más cuando es adecuado, sino como material principal tras la explicación teórica o como método inductivo único para la formulación de reglas gramaticales en la clase.

Como apuntaba en la entrada anterior, eso no produce motivación y aquí se va a plantear como principio básico la búsqueda de acciones facilitadoras del aprendizaje a través de esta, conseguida fundamentalmente con la emoción.

Hora de buscar tareas para la acción.

Quiero continuar con el tema inicial que planteaba en la entrada anterior, el uso de los verbos ser y estar, para entrar en detalles sobre cómo enfocar el trabajo con lo más teórico desde un punto de vista más natural, tal y como comenté también previamente. A menudo planteamos a los estudiantes una información relacionada con personajes más o menos conocidos por ellos con la que acabamos dándoles la posibilidad de crear frases descriptivas en las que incluyan esa información dada, del tipo: “Antonio Banderas es español, actor, guapo, moreno y simpático…”. Algo muy natural en nuestra producción lingüística cuando hacemos referencia a alguien que hemos conocido recientemente, ¿no? Sí, es ironía. No hablamos así de forma seria y no podemos pretender que lo hagan nuestros alumnos, puesto que si en algo debemos tener en cuenta que existe aquello denominado interlengua es en que probablemente en la L1 de los estudiantes tampoco actúen de esa forma y sientan que hablan de forma artificial al no encontrar semejanzas entre su producción y la de los nativos. Si generamos dudas de situación o registro en sus cabezas, no van a asimilar lo que les mostremos sobre este u otro tema, van a darle vueltas a si realmente las distintas culturas hispanohablantes son tan raras como para reunir en una sola frase varios adjetivos unidos a un solo verbo. Así, les dará igual si se debe decir “es moreno” o “está moreno”.

¿Qué planteo aquí? Son los estudiantes los que deben aportar la información; es decir, deben buscar ellos esos datos, que recogerán en un contexto lingüístico, etc. No solo van a saber que Antonio Banderas es actor, sino también que nació en Málaga (por tanto deducirán que es español), que ha hecho decenas de películas (lo cual implica que es actor, sin que nadie se lo diga)… Todo, aportando un aprendizaje que les llevará a crear mentalmente asociaciones con el verbo ser (seguramente habrá surgido la necesidad en algún momento del aprendizaje -así me ha pasado a mí- de saber o confirmar si este verbo es el que se debe usar para la descripción de aquellas cualidades inherentes de una persona, aunque no implique necesariamente su uso en todas las frases que construyan para comunicarse). Si esa asociación mental no ha aparecido durante este proceso, el profesor habrá estado pendiente para poder facilitar que ocurra. Es muy probable que haya tenido que sacrificar la corrección de algunos errores importantes pero que no son relevantes en el momento de aprendizaje del uso del verbo ser.  Esto no significa que se deban ignorar de cara a una sesión futura, pero hay que centrarse en cada clase, para no desviarse de lo importante, los objetivos en cada una de ellas. Si realmente era un error y no un despiste, esos errores volverán a aparecer pronto.

Dejar hacer, en lugar de darlo hecho.

¿Cómo pueden buscar esos datos? Por supuesto, internet es la solución a muchas preguntas. Sin embargo, si la información está en un libro de clase, ¿para qué seguir un proceso de búsqueda que puede ser más largo? Podríamos decir que hay alumnos que aprenden mejor haciendo; si se lo das hecho, no lo van a aprender igual. Pero en parte la pregunta también tiene una respuesta negativa: para nada. Y es que si la búsqueda no aporta nada mejor, lo mejor es no hacerlo.

Búsqueda en ordenador
Debemos aprender a buscar el camino más fácil hacia la información; y este no siempre es la tecnología.

Podemos preparar una entrevista al personaje, aun sin saber nada o mucho de él, solo que pertenece a determinada área profesional o social, que mantiene ciertas inquietudes vitales que podrían coincidir con las de los estudiantes, etc. Se trata de conocer esa información que buscamos; pensemos que no solemos buscar solo la información que nos puede dar una foto -es alto, moreno y guapo-. Una actividad realista o real -¿por qué no apuntar alto?- buscará saber más detalles sobre el personaje para después, entonces sí, simplificar al resumir ante el resto de compañeros -es alto, moreno y simpático-.

El paso que separa lo realista de lo real es llegar a realizar la entrevista o no. No se trata de confeccionar un formulario y enviarlo sin más al protagonista de nuestra entrevista; enmarquémoslo en una revista de clase, que diseñaremos de manera sencilla con ayuda de una plataforma de bitácoras como la que incluye este blog desde el que escribo. Eso nos dará una razón real para realizar la tarea y mostrará al personaje que tenemos un interés serio: producir un contenido. Si nos quedamos en el envío del formulario, solo conseguiremos la complicidad de algunos personajes más que amables. Sin embargo, si lo integramos en algo que ofreceremos a los demás aprendices de español e, incluso, a potenciales consumidores nativos que se sientan interesados por la perspectiva dada por un extranjero que se comunica en español, encontraremos mejores resultados -sin pretender hacerle sombra a la revista Rolling Stones-. Recupero aquí y aquí propuestas sobre diversas aplicaciones para crear una revista de clase, además de la creación de un blog, como ya he mencionado.

Lógicamente, tendremos que empezar con esos personajes que responderían incluso por el mero hecho de ayudar a unos estudiantes de español. Según le demos forma a nuestra revista, conseguiremos mejores contenidos y mejores resultados. Poco a poco iremos integrando nuevos contenidos gramaticales, culturales, etc. que aplicar en la tarea y, como decía más arriba, surgirán de manera repetitiva esos contenidos iniciales que nos llevaron a idear esta tarea, como la diferencia entre ser y estar.

Cada reto exige una solución diferente

Es cierto, pensarán algunos que poner esto en marcha es un trabajo enorme. Seguramente habéis empezado a usar una metodología o un método nuevo en alguna ocasión, por ser vuestra primera experiencia docente o por el cambio de manuales, etc. ¿Acaso no fue una tarea dura? Empezar con un planteamiento nuevo resulta tan difícil como tratar de mantener nuestro planteamiento anterior con un nuevo manual.

Imagen actividades
Actividades diferentes nos remiten al mismo objetivo: el aprendizaje.

No vais a encontrar aquí una descripción pormenorizada de la actividad, no porque me la guarde para mí, ni mucho menos, sino porque mi objetivo es plantear una forma de actuar, no unas tareas específicas que valgan para cualquier alumno. Si se ha seguido este blog mínimamente, se deducirá de mis palabras anteriores que busco la mayor personalización posible del aprendizaje. Lo mejor para hacer, pienso, es que cada cual adapte esta reflexión a sus estudiantes y a su forma de trabajar en el aula. Aportar todos los detalles de contenidos gramaticales, preguntas ideales, etc. sería cercenar la reflexión, la imaginación y la capacidad de facilitadores que tenemos como docentes. En este sentido, sí puedo aportar las herramientas y algunos procesos que pueden facilitar el trabajo, tanto de los estudiantes como de los profesores, y es lo que estoy haciendo y haré en las siguientes entradas.

Pero si a alguien le queda alguna duda de que me lo guardo para mí, le invito a esbozar una actividad igual o similar y plantearme cualquier duda que le pueda surgir para que, si puedo servirle de ayuda, podamos enriquecer juntos su proyecto. Cada reto que se nos plantea, requiere de una solución adaptada e, incluso, nueva, de ahí la necesidad de innovar que se nos exige como docentes. De ello seguiremos hablando en próximas entradas.

 

Créditos de las imágenes:
Imagen del cono del aprendizaje de Edgar Dale. https://es.m.wikipedia.org/wiki/Edgar_Dale#El_Cono_de_la_Experiencia
Imagen tecleando en ordenador. En https://pixabay.com/es/pc-equipo-pantalla-1207683/. CC0 Public Domain
Imagen con juegos infantiles. Por Danupu – http://www.stoksdidactic.com, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=43210126
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4 comentarios en “Nuevas conexiones, nuevas tareas.

  1. Sabio y lúcido como siempre, Mario. Tus reflexiones son enriquecedoras y mueven a la reflexión a su vez. Gracias por artículos con tanta verdad.

  2. Sabio y lúcido como siempre, Mario. Tus reflexiones son enriquecedoras y mueven a la reflexión a su vez. Gracias por artículos con tanta verdad.

  3. Bueno, todo esto no sería posible si uno no se rodeara de sabia y lúcida gente como tú que ayudan a generar esas reflexiones. Gracias por los ánimos.

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